Capítulo IV. Las tres figuras del proceso cíclico
Las tres figuras del proceso cíclico son:
I) D-M...P...M’-D’
II) P...M’-D’-M...P
III) M’-D’-M...P-M’
Si llamamos Cc al proceso global de circulación pueden representarse así:
I) D-M...P...M’-D’
II) P...Cc...P
III) Cc...P-M’
Si reunimos las tres formas, todos los supuestos del proceso aparecen como resultados del proceso, es decir, como supuestos producidos por el propio proceso. Cada elemento se presenta como punto de partida, punto de transición y punto de retorno. El proceso global aparece como unidad de los procesos de producción y de circulación, donde el de producción media el de circulación y, a la inversa.
Lo común a los tres ciclos es que la valorización del valor aparece como objetivo determinante, como motivo impulsor. En la forma I la valorización aparece como resultado; en la II el proceso de valorización aparece como punto de partida y de llegada; en la III el punto de partida es el valor ya valorizado.
La circulación del capital representa únicamente la metamorfosis corriente de mercancías. Sin embargo, la conexión entre los ciclos de los capitales individuales no puede explicarse por el simple cambio de forma de dinero y mercancía. Es necesario comprender la conexión entre los ciclos individuales como parte del proceso de reproducción del capital social global.
Cada punto es al mismo tiempo punto de partida y punto de retorno. Si se interrumpe la rotación, no todos los puntos de arranque son puntos de retorno, lo que muestra que las diferencias entre ciclos son, en cierto sentido, formales o relativas al punto de vista.
En realidad, cada capital industrial individual se encuentra simultáneamente en los tres ciclos. El ciclo es la forma de la reproducción del capital industrial, y el ciclo en su conjunto es la unidad real de sus tres formas.
En el análisis abstracto, el valor de capital adopta sucesivamente las formas D, P o M’, y cada fase aparece como separada de las otras. Pero en la realidad, el proceso cíclico del capital es un movimiento continuo en el que cada fase conduce a la otra y al mismo tiempo la excluye.
Sin embargo, la continuidad es el rasgo característico de la producción capitalista. En la práctica, el capital industrial se encuentra simultáneamente en todas sus fases. Cada forma funcional recorre su propio ciclo, de modo que con una mano se adelanta dinero y con la otra se lo recibe.
Por ello, el verdadero ciclo del capital industrial es la unidad del proceso de circulación y del proceso de producción, pero también la unidad de sus tres ciclos. Esto solo es posible porque el capital se divide en partes, cada una de las cuales recorre distintas fases.
La sucesión de las partes del capital está condicionada por su yuxtaposición, es decir, por la división del capital en distintas fracciones que operan simultáneamente. La magnitud del capital determina el volumen del proceso de producción y el volumen de capital mercantil y dinerario que lo acompañan.
Esta yuxtaposición es resultado del movimiento de las partes del capital. Si una parte se paraliza, por ejemplo si no se vende la mercancía, el ciclo se interrumpe y la producción se reduce o se detiene.
El proceso global es la unidad de los tres ciclos, que son las formas en que se expresa la continuidad del proceso. Cada ciclo particular condiciona la continuidad del proceso global, y cada forma funcional condiciona a las otras.
El capital como un todo se encuentra simultáneamente en sus distintas fases, pero cada parte pasa constantemente de una forma a otra. Las formas son formas fluidas, cuya sucesión hace posible su simultaneidad.
Solo en la unidad de los tres ciclos se efectiviza la continuidad del proceso global. El capital social global posee siempre esta continuidad, aunque en los capitales individuales puede interrumpirse en distintas partes.
El capital es valor que se valoriza, pero no es una cosa estática, sino un movimiento, un proceso cíclico que atraviesa distintas fases. El valor se conserva y al mismo tiempo se valoriza a través de estas transformaciones.
Las revoluciones de valor pueden alterar el proceso, pero la producción capitalista solo puede existir mientras el valor de capital continúe valorizándose. Estas transformaciones se imponen como una coacción objetiva sobre los capitalistas individuales.
El ciclo del capital implica una comparación constante entre el valor de capital inicial y el valor transformado. La autonomización del valor se expresa en que el valor parece moverse y valorizarse por sí mismo, aunque en realidad su fuente sea el trabajo.
Para analizar el ciclo en su pureza se supone que las mercancías se venden por su valor y que las condiciones permanecen constantes. Sin embargo, en la realidad se producen variaciones de valor que afectan al capital mercantil, al capital dinerario y al capital productivo.
Las variaciones de valor afectan de manera distinta a las distintas formas del capital. En la forma D...D’ se modifica la cantidad de capital dinerario necesario; en P...P y M’...M’ se modifica la escala de la reproducción.
El capital industrial se entrecruza con la circulación de mercancías procedentes de diversos modos de producción. El modo de producción capitalista tiende a transformar toda producción en producción de mercancías y a convertir a los productores en asalariados.
El capitalista lanza a la circulación más valor en forma de mercancía del que retira en forma de dinero, porque el plusvalor se genera en la producción. Por ello, su oferta de valor es mayor que su demanda.
El límite máximo de la demanda del capitalista es igual a su capital adelantado, mientras que su oferta incluye además el plusvalor. Esto implica que no existe una correspondencia automática entre oferta y demanda en el sistema capitalista.
En la reproducción simple, la igualdad entre oferta y demanda solo se alcanza incorporando el consumo del capitalista, lo que contradice el carácter del capitalismo como sistema orientado a la acumulación.
Por ello, la reproducción ampliada es necesaria. El capitalista debe acumular capital para ampliar la producción y adaptarse a las transformaciones del sistema.
Temas a discutir (contextualizados)
(los supuestos reaparecen como resultados)
Se refiere a que en el ciclo del capital, aquello que aparece como condición previa (dinero, mercancía, producción) es en realidad producido por el propio proceso capitalista.
((yuxtaposición es combinación??))
Plantea si la “yuxtaposición” debe entenderse como simple coexistencia espacial de partes del capital o como una combinación estructural que permite la continuidad del proceso.
((autonomización del valor respecto de su fuerza creadora))
Problema central: el valor parece actuar como sujeto autónomo que se valoriza, ocultando que su fuente es el trabajo vivo.
((aumento o descenso del valor de los medios de producción))
Discusión sobre cómo las variaciones de valor afectan de forma distinta a las distintas formas del capital y a la escala de la reproducción.
((una crítica a la teoría de la oferta y la demanda))
El hecho de que la oferta del capitalista sea mayor que su demanda cuestiona la idea de equilibrio automático entre ambas.
((distinción entre productor y productor directo))
Subraya la diferencia entre quien controla el proceso (capitalista) y quien realiza el trabajo (trabajador asalariado).
((el carácter social de la producción como base del modo de intercambio))
Plantea que el modo de producción determina el modo de intercambio, y no al revés.
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