El ciclo del capital mercantil
La fórmula general del ciclo del capital mercantil es:
M’-D’-M...P...M’ (reproducción simple).
M’ no solo es el producto sino también el supuesto de los otros dos ciclos. Es decir, M’ implica D, M o P, ya que la compra (D-M) de un capital significa la venta (M’-D’) de otro. De este modo, los distintos ciclos del capital aparecen interrelacionados. En el análisis previo se había visto que el ciclo D...D’ incluía P...P’ y M’...M’, lo que apunta a una estructura en la que los distintos movimientos del capital se entrelazan.
Si hay reproducción ampliada, entonces la M’ final es mayor que la inicial, por lo que debe designarse como M’’. En este caso se trata de un capital mercantil valorizado y ampliado. Aquí D’ deja de aparecer como capital valorizado en cuanto relación de capital, mientras que P aparece como valor de capital que habrá de producir plusvalor.
La diferencia fundamental de este ciclo respecto de los dos anteriores es que la circulación global con sus dos fases opuestas inicia el ciclo. Además, el inicio incluye la valorización, mientras que en los otros dos ciclos al principio la valorización desaparece.
En el ciclo de un capital industrial individual, M’ no aparece como forma de este capital sino como forma de otro capital industrial. La compra D-M del primero es la venta M’-D’ del segundo. Por ejemplo, cuando un capitalista compra una máquina, para el vendedor es M’ y para el comprador es M. De este modo, los capitales aparecen vinculados entre sí.
Los elementos del capital productivo, Mp y Ft, funcionan como mercancías frente al capital dinerario. Sin embargo, Mp es M’ de otro capital, mientras que Ft nunca es capital, sino mercancía del obrero. La fuerza de trabajo no aparece como capital, sino como mercancía vendida por el trabajador.
M’ no puede iniciar el ciclo como mera M. El capital mercantil es algo dual: como valor de uso es el resultado del proceso de producción, y como valor es el valor de P más el plusvalor generado en P. En este ciclo es necesario distinguir el plusproducto (m), es decir, la parte del producto que encierra el plusvalor, de la parte que encierra el valor de capital.
Si el producto mercantil total es divisible, el acto M’-D’ puede representarse como una suma de ventas sucesivas. En ese caso, el valor de capital en forma mercantil puede actuar como M antes de realizarse el plusvalor. Esto permite al capitalista continuar la producción sin haber realizado completamente el plusproducto. Por ejemplo, si vende una parte suficiente para reponer Mp y Ft, puede reiniciar la producción aunque no haya vendido toda la mercancía.
Incluso puede ocurrir que el capitalista pague primero los medios de producción y posteriormente los salarios, o que continúe la producción con ingresos parciales. De este modo, la continuidad de la producción no depende estrictamente de la realización total del producto.
El capitalista puede dividir M’ en c + v + p, o bien en partes alícuotas. Sin embargo, las ventas sucesivas de estas partes no alteran el valor total de M’. La venta M’-D’ es simplemente la venta del producto, y al comprador le interesa el precio por unidad, no la composición de valor. Las proporciones internas entre capital y plusvalor solo existen dentro del ciclo del capital, no en el acto de venta.
En la forma I, D...D’, el proceso de producción aparece como un momento intermedio entre dos fases de circulación. El resultado es dinero que puede emplearse libremente. En la forma II, P...P, el proceso aparece como reproducción, lo que facilita que se interprete la producción como un fin en sí mismo. En ambos casos, la valorización puede quedar oculta o aparecer como resultado.
En la forma III, M’...M’, el ciclo comienza con capital ya valorizado. Las dos fases de circulación aparecen al inicio, seguidas del proceso de producción, y el ciclo se cierra con M’. Aquí el capital debe reiniciar el ciclo desde la circulación. Esta forma no termina en D’, por lo que debe continuarse, incorporando la reproducción.
Lo que distingue esta forma es que solo en ella se parte del valor valorizado de capital. M’, como relación de capital, es el punto de partida, lo que implica que incluye desde el principio tanto el ciclo del valor de capital como el del plusvalor.
La forma III presupone el consumo de todo el producto mercantil, tanto el consumo productivo como el consumo individual. El consumo productivo se realiza dentro del capital individual, mientras que el consumo individual aparece como un acto social.
En esta forma, el movimiento global del capital aparece como parte del movimiento del producto social. La distribución del producto entre fondo de consumo y fondo de reproducción queda incluida en el ciclo mismo. Por ello, esta forma permite analizar el capital como capital social global.
En D...D’ se expresa la valorización del capital adelantado. En P...P se expresa el proceso de reproducción. En M’...M’ se expresa el movimiento total del capital industrial, incluyendo consumo y valorización.
En esta forma, el capital aparece desde el principio como valor valorizado, y el ciclo incluye tanto la circulación del capital como la del plusvalor. La reproducción ampliada depende de que el plusproducto contenga los elementos materiales necesarios para convertirse en capital productivo adicional.
La forma III presupone la existencia de mercancías fuera del ciclo. Por un lado, los medios de producción; por otro, los medios de vida. Bajo el modo de producción capitalista, toda mercancía tiende a ser capital mercantil o a sustituirlo.
Los elementos del capital productivo deben reponerse mediante mercancías equivalentes, lo que muestra la interdependencia entre capitales. El ciclo presupone que los elementos necesarios para la producción están disponibles en el mercado. Si no lo están, el ciclo se interrumpe.
El ciclo M’...M’ permite considerar el capital no solo como capital individual, sino como parte del capital social. El movimiento de cada capital aparece como parte de un movimiento más amplio, condicionado por los demás.
En este ciclo, M aparece como supuesto en ambos extremos, pero con una diferencia: el segundo M proviene del mercado y permite la transformación en capital productivo. Solo tras el proceso de producción aparece M’ como resultado que cierra el ciclo.
M’...M’ presupone la existencia de mercancías en manos ajenas que se incorporan al ciclo mediante la circulación. Esto refuerza la idea de que el capital individual depende de la reproducción de otros capitales.
La forma III es la única en la que el valor de capital adelantado constituye solo una parte del extremo inicial. El movimiento total incluye tanto la parte que repone el capital como la que constituye el plusproducto.
En esta forma, el capital aparece como parte del movimiento de la masa total de productos. La valorización, el consumo y la reproducción aparecen como momentos de un mismo proceso.
Sin embargo, esta forma puede dar lugar a una concepción unilateral si se considera que todo el proceso se reduce a circulación de mercancías, olvidando los elementos del proceso de producción que no son reducibles a mercancías.
El ciclo M’...M’ muestra que el capital mercantil es simultáneamente resultado del proceso de producción y punto de partida de un nuevo ciclo. También muestra la conexión entre capital individual y capital social.
Finalmente, el ciclo del capital mercancías permite comprender el movimiento global del capital como un proceso en el que se integran producción, circulación, consumo y acumulación, mostrando la interdependencia de los distintos capitales y la continuidad del proceso de reproducción.
Temas a discutir:
1. Si en D...D’ la reiteración incluye P...P’ y M’...M’.
2. La idea de una estructura de red del capital (entrelazamientos entre capitales individuales).
3. La diferencia entre el capital de una rama como M’ y su función en otros capitales.
4. Si la fuerza de trabajo podría concebirse como capital que se valoriza.
5. La elasticidad de la continuidad de la producción respecto a la realización del producto.
6. Estrategias de la empresa ante falta de realización del plusproducto (no pagar salarios, impuestos, etc.).
7. El nuevo ciclo como posibilidad frente a necesidad.
8. Si las variaciones de escala material en II y III también aplican a la forma I.
9. El objetivo específico del ciclo M’...M’.
10. Diferencia funcional entre D y D’.
11. Elementos del proceso productivo no reducibles a mercancías.
12. Crítica a la idea de que la forma inicial y final sean idénticas en función.
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