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Mostrando entradas de abril, 2026

Capítulo VIII. El capital fijo y el capital circulante

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En este capítulo, Marx distingue capital fijo y circulante según la forma de rotación del valor. El fijo transfiere valor gradualmente y rota en varios ciclos; el circulante se consume íntegramente en uno. La reposición, amortización y uso del fondo de reserva introducen dinámicas desiguales y cíclicas en la acumulación capitalista. 8.1. Las diferencias de forma Se distinguen dos formas dentro del capital productivo: capital fijo y capital circulante, cuya diferencia no depende de su papel en la creación de valor, sino de cómo circula su valor. El capital fijo es la parte del capital constante invertida en medios de trabajo (máquinas, edificios). Su peculiaridad es que:     • Permanece en la producción durante varios ciclos.     • Transfiere su valor al producto de forma gradual.     • Su valor circula fragmentariamente, mientras su forma de uso permanece. Ejemplo: una máquina de 10.000 € con vida útil de 10 años transfiere 1.000 € al año. Ese valor fo...

Capítulo VII. Tiempo de rotación y número de rotaciones

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(p.183-187) Marx arranca mirando el tiempo de rotación y el numero de rotación. El tiempo total de rotación es la suma del tiempo de producción y del tiempo de circulación.  El tiempo de rotación aparece con determinaciones internas, el tiempo que tarda desde que se adelanta en una forma del capital industrial hasta que retorna en esa forma. El objetivo determinante de la producción capitalista es la valorización del valor adelantado. Ello cualquiera que sea la forma del capital industrial y la forma en que éste valor se adelante. No importa la forma primera. El valor de capital atraviesa distintas formas de existencia (capital dinerario, capital productivo, capital mercantil). A pesar de las distintas formas, la expresión de la identidad del valor nos la proporcionan los libros del capitalista (contabilidad) cuando es la mercancía (cuyo valor está portado en el valor de uso, pero que puede independizarse a través del precio) o la forma del dinero de cuenta (valoración monetaria). ...

Del capital a la materia: el caso del capital circulante

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  a las personas que integramos el Taller de lectura El Capital II de la Universidad Sarriko Continuando con las sugerencias metodológicas que nos ofrece el segundo libro de El capital, cuyo título es El proceso de circulación del capital, traemos una reflexión sobre un asunto sugerente: la base material de los fenómenos económicos. Para ilustrarlo, recurrimos al capital circulante, que Marx trata en diversos capítulos, particularmente el IX y X, de la obra mencionada. Como sabemos, la economía política clásica distinguió, con mayor o menor acierto, dentro del capital productivo, entre capital fijo y capital circulante. Marx en su exposición, en la que hace una detallada, profunda y acertada crítica, indica que no todo el capital gastado en la producción retorna de igual manera tras la venta del producto. Así, por ejemplo, mientras el desembolso en la mayoría de materias primas y materias auxiliares, junto con los salarios, se recupera con el importe de la venta; sin embargo, el ...

El por qué y el cómo en el conocimiento dialéctico

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El conocimiento dialéctico de la realidad debe avanzar. En mi opinión eso implica que vaya siendo apropiado cada vez en mayor medida por la sociedad, por sus organizaciones e individuos más avanzados, con mayor disposición a intervenir conscientemente en ella. Esta es la intención de estas lineas. No se trata de reducir la investigación dialéctica de la realidad a estas dos cuestiones, pero entiendo que puede ser una manera de operativizarla, de ponerla a disposición de personas interesadas más allá de la especialización e incluso la academia. Por ejemplo, el salario es una forma que expresa un contenido, el valor de la fuerza de trabajo, al que se llega preguntándonos el porqué, la necesidad del salario; pero, una vez que tenemos el contenido hemos de preguntarnos cómo ese contenido, el valor de la fuerza de trabajo, se manifiesta como salario, y no como otra cosa. Ante una apariencia, que pretendemos investigar, las dos preguntas principales, no exclusivas, son: el por qué se da y el...

Capítulo VI. Los costes de circulación (y II)

 II. Costos de conservación Vimos anteirormente que los costos de circulación originados en el puro cambio de forma del valor, como compraventa, contabilidad y dinero, no entran en el valor de las mercancías. Son deducciones del capital gastado productivamente. En cambio, los costes de conservación tienen una naturaleza distinta. Marx distingue aquí dos problemas. Primero, hay procesos que ocurren en la esfera de la circulación pero que, por su contenido, son prolongaciones de la producción. Segundo, hay gastos que socialmente  son    improductivos, pero que para el capitalista individual pueden aparecer como recargos de precio o fuente de enriquecimiento. El ejemplo del seguro es importante: no crea valor social, pero redistribuye pérdidas entre capitalistas. Si un capitalista paga una prima de seguro, la incorpora al precio y sufre un incendio, cobra una indemnización; quienes pagaron sin siniestro costean al siniestrado. Aquí no hay producción de valor, sino distr...